Mostrando entradas con la etiqueta Marcos Guillén Hernández. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marcos Guillén Hernández. Mostrar todas las entradas
sábado, 9 de mayo de 2015
domingo, 19 de abril de 2015
Emmy Amalie Noether
Nacida el 23 de marzo de 1882 en Erlange, Baviera, Alemania. Murió el 14 de abril de 1935 en Bryn Mawr, Pensilvania, USA. Emmy Noether es conocida por su contribución al álgebra abstracta. El padre de Emmy fue Max Noether, un distinguido matemático y profesor en Erlangen. Su madre fue Ida Kanf Mann. Emmy fue la mayor de cuatro hermanos.Estudió alemán, inglés, francés, aritmética y empezó clases de piano y demostró interés por la danza . En 1900 obtuvo el certificado de profesora de inglés y de francés en la escuela de chicas en Baviera. Decidió un modo de vida distinto al de las demás mujeres de su época, estudiar matemáticas en la universidad, un camino lleno de dificultades para una mujer. En estos años, en Alemania, las mujeres no podían matricularse en las universidades de manera oficial y tenía que solicitar permiso a cada profesor para asistir a su asignatura. Noether obtuvo el permiso en la Universidad de Erlangen ( 1900-1902). Después fue a la Universidad de Gotinga. Entre 1903-1904 asistió a clases de matemáticos tan importantes como Blumethal, Hilbert, Klein y Minkowski. En 1904, Noether obtuvo permiso para matricularse en Erlanger y en 1907 obtuvo el doctorado bajo la dirección Paul Gordan. Después de sus brillantes estudios lo natural hubiera sido que obtuviese una plaza como profesora e investigadora en la universidad pero no pudo ser ¡por ser mujer!. Estuvo un tiempo trabajando con su padre. La reputación de Noether creció cuando aparecieron sus publicaciones. En 1908 fue elegida miembro del círculo Matemático de Palermo. En 1909 llegó a ser miembro de Dents the Mathematiker Vereiningung. Hilbert (padre de la teoría de relatividad junto a A.Einstein) y Klein pidieron a Emmy que regresara a Gotinga y mantuvieron una dura pugna con las autoridades académicas para que le concedieran una plaza. Entre tanto ella dio cursos bajo el nombre de Hilbert hasta que en 1919 consiguió una plaza. Los trabajos de Noether continuaron y tuvieron importante influencia en el desarrollo del álgebra moderna y la teoría de la relatividad, aunque la mayoría de sus ideas fueron publicadas por alumnos suyos y no por ella misma.
domingo, 15 de marzo de 2015
domingo, 23 de noviembre de 2014
ARQUÍMEDES
Matemático griego.
Sus escritos, de los que se han conservado una decena, son
prueba elocuente del carácter polifacético de su saber científico. Hijo del
astrónomo Fidias, quien probablemente le introdujo en las matemáticas, aprendió
de su padre los elementos de aquella disciplina en la que estaba destinado a
superar a todos los matemáticos antiguos, hasta el punto de aparecer como
prodigioso, "divino", incluso para los fundadores de la ciencia
moderna. Sus estudios se
perfeccionaron en aquel gran centro de la cultura helenística que era la
Alejandría de los Tolomeos, en donde Arquímedes fue, hacia el año 243 a.C.,
discípulo del astrónomo y matemático Conón de Samos, por el que siempre tuvo
respeto y admiración.
Allí, después de aprender la no despreciable cultura
matemática de la escuela (hacía poco que había muerto el gran Euclides),
estrechó relaciones de amistad con otros grandes matemáticos, entre los cuales
figuraba Eratóstenes, con el que mantuvo siempre correspondencia, incluso
después de su regreso a Sicilia. A Eratóstenes dedicó Arquímedes su Método, en el que expuso su
genial aplicación de la mecánica a la geometría, en la que «pesaba»
imaginariamente áreas y volúmenes desconocidos para determinar su valor.
Regresó luego a Siracusa, donde se dedicó de lleno al trabajo científico.
Al parecer, más tarde volvió a Egipto durante algún
tiempo como "ingeniero" de Tolomeo, y diseñó allí su primer gran
invento, la "cóclea", una especie de máquina que servía para elevar
las aguas y regar de este modo regiones a las que no llegaba la inundación del
Nilo. Pero su actividad madura de científico se desenvolvió por completo en
Siracusa, donde gozaba del favor del tirano Herón II. Allí alternó inventos
mecánicos con estudios de mecánica teórica y de altas matemáticas, imprimiendo
siempre en ellos su espíritu característico, maravillosa fusión de atrevimiento
intuitivo y de rigor metódico.
Sus inventos mecánicos son muchos, y más aún los que
le atribuyó la leyenda (entre estos últimos debemos rechazar el de los espejos
ustorios, inmensos espejos con los que habría incendiado la flota romana que
sitiaba Siracusa); pero son históricas, además de la "cóclea",
numerosas máquinas de guerra destinadas a la defensa militar de la ciudad, así
como una "esfera", grande e ingenioso planetario mecánico que, tras
la toma de Siracusa, fue llevado a Roma como botín de guerra, y allí lo vieron
todavía Cicerón y quizás Ovidio.
La más divulgada de estas anécdotas la relata Vitrubio
y se refiere al método que utilizó para comprobar si existió fraude en la
confección de una corona de oro encargada por Herón II, tirano de Siracusa y
protector de Arquímedes, y quizás incluso pariente suyo. Se cuenta que el
tirano, sospechando que el joyero le había engañado poniendo plata en el
interior de la corona, pidió a Arquímedes que determinase los metales de que
estaba compuesta sin romperla. Arquímedes meditó largo tiempo en el difícil
problema, hasta que un día, hallándose en un establecimiento de baños, advirtió
que el agua se desbordaba de la bañera a medida que se iba introduciendo en
ella. Esta observación le inspiró la idea que le permitió resolver la cuestión
que le planteó el tirano: si sumergía la corona en un recipiente lleno hasta el
borde y medía el agua que se desbordaba, conocería su volumen; luego podría
comparar el volumen de la corona con el volumen de un objeto de oro del mismo
peso y comprobar si eran iguales. Se cuenta que, impulsado por la alegría,
Arquímedes corrió desnudo por las calles de Siracusa hacia su casa gritando
«Eureka! Eureka!», es decir, «¡Lo encontré! ¡Lo encontré!». Corresponde al famoso principio de Arquímedes (todo
cuerpo sumergido en un líquido experimenta un empuje hacia arriba igual al peso
del volumen de agua que desaloja), y, como allí se explica, haciendo uso de él
es posible calcular la ley de una aleación, lo cual le permitió descubrir que
el orfebre había cometido fraude.
lunes, 10 de noviembre de 2014
LA VIDA DE PITÁGORAS
Filósofo y matemático griego.
Pitágoras
fue hijo de Mnesarco y la primera parte de su vida la pasó en Samos, la isla
que probablemente abandonó unos años antes de la ejecución de su tirano
Polícrates, en el 522 a.C. Es posible que viajara entonces a Mileto, para
visitar luego Fenicia y Egipto; en este último país, cuna del conocimiento
esotérico, se le atribuye haber estudiado los misterios, así como geometría y
astronomía.
Pitágoras
marchó después a Babilonia con Cambises, para aprender allí los conocimientos
aritméticos y musicales de los sacerdotes. Se habla también de viajes a Delos,
Creta y Grecia antes de establecer, por fin, su famosa escuela en Crotona,
donde gozó de considerable popularidad y poder.
La
comunidad liderada por Pitágoras acabó, plausiblemente, por convertirse en una
fuerza política aristocratizante que despertó la hostilidad del partido
demócrata, de lo que derivó una revuelta que obligó a Pitágoras a pasar los
últimos años de su vida en Metaponto.
La
comunidad pitagórica estuvo seguramente rodeada de misterio; parece que los
discípulos debían esperar varios años antes de ser presentados al maestro y
guardar siempre estricto secreto acerca de las enseñanzas recibidas. Las
mujeres podían formar parte de la cofradía; la más famosa de sus adheridas fue
Teano, esposa quizá del propio Pitágoras y madre de una hija y de dos hijos del
filósofo.
El
pitagorismo fue un estilo de vida, inspirado en un ideal ascético y basado en
la comunidad de bienes, cuyo principal objetivo era la purificación ritual
(catarsis) de sus miembros a través del cultivo de un saber en el que la música
y las matemáticas desempeñaban un papel importante. El camino de ese saber era
la filosofía, término que, según la tradición, Pitágoras fue el primero en
emplear en su sentido literal de «amor a la sabiduría».
También
se atribuye a Pitágoras haber transformado las matemáticas en una enseñanza
liberal mediante la formulación abstracta de sus resultados, con independencia
del contexto material en que ya eran conocidos algunos de ellos; éste es, en
especial, el caso del famoso teorema que lleva su nombre y que establece la
relación entre los lados de un triángulo rectángulo, una relación de cuyo uso
práctico existen testimonios procedentes de otras civilizaciones anteriores a
la griega.
|
La
voluntad unitaria de la doctrina pitagórica quedaba plasmada en la relación
que establecía entre el orden cósmico y el moral; para los pitagóricos, el
hombre era también un verdadero microcosmos en el que el alma aparecía como
la armonía del cuerpo. En este sentido, entendían que la medicina tenía la
función de restablecer la armonía del individuo cuando ésta se viera
perturbada, y, siendo la música instrumento por excelencia para la purificación
del alma, la consideraban, por lo mismo, como una medicina para el cuerpo. La
santidad predicada por Pitágoras implicaba toda una serie de normas
higiénicas basadas en tabúes como la prohibición de consumir animales, que
parece haber estado directamente relacionada con la creencia en la
transmigración de las almas; se dice que el propio Pitágoras declaró ser hijo
de Hermes, y que sus discípulos lo consideraban una encarnación de Apolo.
|
|
martes, 4 de noviembre de 2014
Suscribirse a:
Entradas (Atom)